Los orígenes de ATEP se remontan a las diversas intentonas por asociar y organizar a los docentes tucumanos. Nace, según acta Nº 1, el 26 de noviembre de 1949, cuando celebra su primera sesión la Comisión Directiva del Sindicato del Magisterio de Tucumán. Esa primera comisión directiva estuvo integrada por mujeres, bajo la conducción de la compañera Rosa Vozza de Zapata. El primer objetivo fue lograr la equiparación de los sueldos de los maestros tucumanos con los de la Nación, que cobraban más. Ademá, se puso a consideración  el nombre de la nueva entidad, que por unanimidad fue aprobado el de: Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales. La historia de ATEP se puede “diagramar” en períodos, donde según el contexto histórico se mezclaron avances, retrocesos, crisis, convulsiones e inciertas estabilidades. Entre 1958 y 1976 va a trascender a través de la figura de Francisco Isauro Arancibia, que transformará a la Asociación en un instrumento de lucha por los derechos docentes. Entre 1976 y 1982, ATEP fue intervenida por la dictadura militar. La transición va a estar a cargo del profesor Héctor Raúl Núñez y un largo período con César Zelarayán y David Toledo. Hoy, ATEP, a sus 76 años, bajo la conducción del profesor Hugo Brito, abrió un período de estabilidad laboral, por la vía de múltiples titularizaciones en distintos niveles del sistema educativo y de recuperación de conquistas. Este período adquiere relevancia cuando circula un proyecto denominado “Ley de libertad educativa” que reemplazaría a la Ley de Educación Nacional 26.206, precariza la carrera docente y retrocede siglos.

Pedro Verasaluse
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